Primer episodio, y el que marca la pauta para el resto. Danny Wilde (Tony Curtis) y Lord Brett Sinclair (Roger Moore) son un par de
playboys adinerados cuyas vidas son la nada misma. Sinclair nació en cuna de oro y Wilde hizo su fortuna desde cero, y ambos ahora malgastan su vida entre casinos, mujeres, autos veloces y demás disipaciones decadentes. Un juez jubilado (Laurence Naismith) cita a ambos en un hotel de la Côte d'Azur, sin que uno sepa del otro. Cuando Wilde y Sinclair se conocen, el desagrado es mutuo, pero, tras una pelea a puñetazos en el bar del hotel, comienzan a hacer buenas migas. Tras la gresca, el juez les ofrece evitarles los 90 días de prisión que les corresponden, a cambio de que lo ayuden a verificar la identidad de una muchacha que dice llamarse María Lorenzo (Imogen Hassall). La chica tiene en su espalda un pequeño lunar en forma de corazón. Sencillo, ¿verdad?
El punto fuerte de este episodio son las escenas de comedia que comparten Curtis y Moore, que componen la mayor parte de esta primera entrega. Los primeros minutos son un poco tediosos, ya que tenemos que fumarnos las escenas obligatorias que nos muestran a los protagonistas manejando sus autos y presumiendo frente a sus admiradoras, etcétera, pero una vez que llegan al hotel el episodio cambia de color y levanta el ritmo a fuerza de comedia y un poco de acción. Si la cara del Juez Fulton nos resulta familiar, es porque lo vimos asistiendo a Sean Connery en la última película de 007,
Diamonds Are Forever (
Los diamantes son eternos, 1971).
En este episodio aprendemos que no hay que apostar contra Danny Wilde.
"¿Tienes una moneda? Nos la jugamos en un tiro. Cara, yo gano. Cruz, tú pierdes."
OVERTURE
Guión: Brian Clemens
Dirección: Basil Dearden
Emitido originalmente el 17 de septiembre de 1971.